Safaris fotográficos

En el grupo CREA científico hemos hecho safaris fotográficos ¡en el instituto!
Nuestra profesora, Concha, nos ha ayudado. Esperamos que os gusten.

Safari Fotografico Ines y Victor by iesluisbunuel

Safari Fotografico by iesluisbunuel

Elaboramos un modelo celular
| 10 febrero 2013 | 20:07 pm | Ciencias | Sin comentarios

Trabajo realizado por alumnos del programa CREA científico del curso 2012/2013 dirigidos por la profesora Concha Albarracín.

Guion by iesluisbunuel

Elaboramos Un Modelo Celular by iesluisbunuel

Cuentos encadenados

Cuentos realizados por los alumnos del programa CREA literario del curso 2012/2013 coordinados por la profesora Laura Sánchez Benita.

CUENTOS ENCADENADOS by iesluisbunuel

El mundo en un papel

Periódico imaginario realizado por los alumnos del programa CREA literario del curso 2012/2013 coordinados por la profesora Laura Sánchez Benita.

El Mundo en Un Papel by iesluisbunuel

 

Presión en fluidos

Trabajo realizado por los alumnos de 2º ESO B del programa CREA científico 2011/2012.
Crea Presion en Fluidos

Espectros

Trabajo realizado por los alumnos de 2º ESO B del programa CREA científico 2011/2012.
CREA ESPECTROS

Ácidos y bases

Trabajo realizado por los alumnos de 2º ESO B del programa CREA científico 2011/2012.

Crea Acidos y Bases

Microrrelatos

1. Llegó y llamó a mi puerta sosteniendo algo entre sus brazos. La abrí y allí estaba aquella  emigrante con un bebé entre sus brazos, al que había dado a luz durante el viaje. Me hizo gestos de que lo cogiera, ya que aún no sabía el idioma, y cayó muerta de cansancio. Murió. Y yo sigo con su bebé convertido en una gran persona.

Celia Palomar Sánchez, 1º ESO B.

2. Si el despertador de mi padre hubiera sonado dos segundos antes, si se hubiera dado más prisa en vestirse, si yo no le hubiera llamado justo cuando cruzaba la calle, él no se hubiera dado la vuelta, y yo ahora no estaría aquí. Aunque ya hayan pasado tres años, el hecho de estar sentada junto a su tumba me hace recordar aquel momento, mi padre tumbado en el suelo agonizante y el ataque de histeria del conductor del coche. Y aunque haya pasado mucho tiempo, mi vida no ha vuelto a ser igual. Cuando ocurrió el accidente tan solo tenía trece años, ahora con dieciséis sigo sintiéndome igual de culpable.

Nerea Serrano Cabello, 1º ESO A.

3. Una semana expulsada en casa. Y la amiga de Ángela, la verdadera culpable, seguía en el instituto. Me había dejado llevar por la que creía que era mi amiga. Tengo miedo de que al volver al instituto me señalen con el dedo. Sigo sin saber por qué me expulsaron  y por qué me creen culpable. Y hoy es mi cumpleaños. Mi regalo: incomprendida por mis padres, rechazada por mis amigos y la verdad oculta.

Creación colectiva de los alumnos de CREA literario y audiovisual.

4. Qué profunda es mi desesperación, no puedo creérmelo, mi vida, por ciclos, se repite.

Hace cuatro años creía que no iba a poder soportar aquella frase: “Tata”, decía ella, unida a aquel micrófono de las Winx, “¡te la voy a contar otra vez…!”

Y ahora entro en el mismo estado cuando coge la flauta y una y otra vez repite la misma canción, y con esa carita me dice: “Espera, tata, la toco otra vez a ver si me la sé mejor”.

No encuentro pozo profundo en el que esconderme, no encuentro consuelo, ya estoy casi segura de que después de la flauta seguro que se inventará una nueva tortura.

Natalia Arroyo Fernández, 2º ESO A.

5. Cuentan en mi pueblo una leyenda sobre un antiguo pozo de los deseos que contenía agua de monedas, y si la bebías se cumplirían todos tus deseos. De su boca salía una extraña y dulce voz femenina que invitaba a pedir un deseo. Muchos se acercaban a la boca del pozo sin saber que no regresarían jamás de ese sueño.

Creación colectiva de los alumnos de CREA literario y audiovisual.

6. Quisiera ser alma libre como tú, volar hasta donde se pierde la vista. Quisiera poder revolotear junto a las hermosas flores del valle, ser libre de ir donde quiera, poder tocar el cielo con las manos, sin restricciones, amar libremente. Quisiera ser como tú, linda mariposa. Ese es mi sueño, mi vida.

Nerea Serrano Cabello, 1º ESO A.

7. La mariposa despertaba de su letargo invernal, como cada año. Sus ganas de volar eran inmensas.

Mi perra Chiquita la descubrió: corría, brincaba con tal de poder alcanzarla, pero con su corta edad, seis meses, y su pequeño tamaño, era incapaz de lograrlo. Nunca la había visto, ni sabía lo que era, una mariposa que con sus alegres colores subía, bajaba e iba en círculos de un lado para otro. Mi perra alucinaba con su descubrimiento. ¿Qué era aquello que no paraba, que tenía tantos colores, que subía y bajaba? Pero, de repente, algo entristeció su mirada, ¿qué pasaba? ¿Había desaparecido? Ya no estaba, aquel animalejo que ella había descubierto desapareció sin que ella se diera cuenta.

¿Qué habría pasado con la mariposa? ¿Se la habría comido algún pajarillo? ¿Se habría posado en otro sitio?…

María Contreas Orejana, 2º ESO A

8. Lo quería mucho, llevaba conmigo desde el principio, no lo podía olvidar, estuvo conmigo durante mis momentos tristes, los felices, los alegres,…

Y ahora que era cuando más lo necesitaba no estaba conmigo, por el mero hecho de hacerme mayor, mi querido osito, ¿en qué mano inocente estarás?

Te necesito, ¿dónde estás? Te busco y no te encuentro, cada día que pasa te necesito más y más…

Vuelve, vuelve conmigo, sin ti me siento como esa mariposa que, cuando sale de la crisálida, tiene miedo a desplegar las alas y volar, de conocer el mundo sin ti, sin tu calidez, no sé cómo lo podré soportar.

Natalia Arroyo Fernández, 2º ESO A

9. Ojalá mi corazón fuese de piedra, y el mundo un desierto en el que,  aunque la soledad reinara, el dolor pudiera quedarse enterrado bajo las cenizas de un mundo casi olvidado.

Caminamos sin prisa, sin pausa, movidos por una única esperanza, despertar al fin de esta terrible pesadilla.

Le miro y miro atrás, en el tiempo vivido, y sufro al pensar en el que está por venir.

Nerea Serrano Cabello, 1º ESO A

10. Ojalá mi corazón fuese de piedra para no sentir. Estaba atemorizado, no sabía qué hacer ni dónde ir, sólo quería escapar de allí y olvidar lo ocurrido. Mi hijo me preguntaba qué pasaba, por qué íbamos vagabundeando por las calles, por qué no volvíamos a casa. Yo no le contesté, no quería que supiera nada de lo ocurrido.

 Belén Martín Martín. 2º ESO A

11. Ojalá mi corazón fuese de piedra y todo el mundo de mi alrededor fueran estatuas, todo sería oscuro, tétrico y maloliente, la gente vagabundearía por los parques, sin rumbo, sin pensamiento, con los ojos oscuros, nadie sabría lo que pasaba, el mundo había cambiado, ya todo era diferente, nada iba a volver a ser igual, ¿qué pasaba?, todo estaba oscuro, y a mi alrededor almas sin rumbo, parecía un cementerio, pero no lo era, era la realidad, era el fin del día, todo lo demás sería noche y la gente no volvería a ver la luz en su vida.

María Contreras Orejana, 2º ESO A

12. Ojalá mi corazón fuese de piedra. Logré escapar de mis pensamientos gracias a un pájaro que se posó en una rama. Dirigí la vista hacia mi hijo, que seguía ahí sentado, con su mirada inocente clavada en la ciudad, hogar de su infancia, y que ahora dejaba atrás poco a poco, madurando inevitablemente, antes de tiempo. Ojalá todo lo que hemos pasado acabara y sobre el mundo volviera a brillar un rayo de esperanza.

Estrella Moraleda Hernández, 2º ESO A

Termómetro casero
| 16 abril 2012 | 0:08 am | Ciencias, Programa CREA | Sin comentarios

Esta vez os vamos a proponer un pequeño experimento que podéis hacer fácilmente en casa, y con el que podréis enseñar a vuestros padres y hermanos como fabricar un termómetro.

Como todos sabréis, un termómetro no es otra cosa que un aparato que mide la temperatura. ¿Pero cómo funciona? Básicamente en un termómetro lo que tenemos es un material, que puede estar en fase gaseosa, líquida o sólida, que presenta alguna propiedad sensible a la temperatura. Por tanto, cuando se produce una variación de temperatura, algo se modifica en el material, esto se observa y entonces podemos deducir que la temperatura ha cambiado.

Veamos un simple ejemplo con un termómetro de mercurio: cuando la temperatura aumenta el mercurio se dilata y sube por el tubo en el que está guardado. Dependiendo de cuanto suba, podremos establecer cuanto ha aumentado la temperatura. Previamente el termómetro se ha calibrado, y por ello aparecen indicados en una escala los valores de temperatura, para así establecer la relación entre dilatación y temperatura. Los termómetros digitales, disponen en su interior de algún material sensible a la temperatura, y de un circuito electrónico que convierte el cambio con la temperatura en una señal electrica que activa la pantalla digital.

Nosotros vamos a hacer un termómetro casero donde se puede ver facilmente el principio de funcionamiento de un termómetro. Explicamos paso a paso como hacerlo:

Materiales

Agua

Alcohol sanitario (del que venden en farmacias para curar las heridas)

Colorante

Frasco que se pueda cerrar (nosotros usamos uno de los de viaje de plástico, que tiene tapa)

Pajita

Rotulador

Celo o plastilina

 

 

Procedimiento

  • Llenar el frasco con partes iguales de agua fría y alcohol. Os dejamos total libertad para que echéis cuanto queráis, probar a hacer un termómetro con más cantidad de líquidos o menos. Eso sí, averiguar antes que capacidad tiene el frasco para no pasaros. Echar unas gotas de colorante y agitar.  Si no tenéis colorante podéis echar unas gotas de tinta del bolígrafo. Os tiene que quedar una cosa de este tipo:

  • Insertar la pajita en el frasco. Cerrar bien cualquier entrada de aire, para eso podéis poner celo o plastilina alrededor de la pajita y del frasco. Por el frasco que utilizamos no ha sido necesario hacer un agujero en la tapa. Si utilizáis otro recipiente, como una botella de plástico, haced un agujero en la tapa con la ayuda de unas tijeras o un cuter. Esto es lo que tiene que quedar:

¡Ya tenemos nuestro termómetro! En 2 simples pasos. Y ahora a medir…

Podéis calentar agua y echarla en un recipiente más grande (para que quepa dentro el termómetro). Sumergis el frasco, pero con cuidado de que no entre agua dentro del termómetro. Y veis que pasa…. ¡El líquido subre por la pajita! Igual que sube el mercurio. Tenemos un líquido sensible a la temperatura, y podemos ver el efecto, luego tenemos un termómetro. Cuando el nivel de líquido se quede quieto (al principio puede oscilar un poco, porque el líquido se está calentando), haced una marca en la pajita. Esto será nuestro nivel de muy caliente. En esta foto podéis ver un ejemplo.

Ahora, sacamos el termómetro y lo metemos en otro recipiente pero con agua más fría, templada. Veréis que el líquido no llega tan arriba como antes. Marcamos este nivel como templado. Y así tenemos un termómetro, podemos distinguir cuando el agua está muy caliente o templada dependiendo de hasta donde llegue el líquido del termómetro cuando lo sumergimos. Aquí tenéis un ejemplo de como queda cuando el agua está templada:

Si tenéis un termómetro que mida entre 20ºC y 100ºC podéis sumergirlo al mismo tiempo y así sabréis exactamente el nivel a que temperatura corresponde. Esto es calibrar un termómetro: dadle al efecto que vemos un valor en la escala de temperaturas.

Consejos útiles para que el termómetro funcione correctamente:

  • El agua con el que hacéis el termómetro tiene que estar muy fría. Si no podéis meter el termómetro un rato en la nevera antes de usarlo para medir.
  • Cuidado al sumergirlo en agua muy caliente, puede que el líquido rebose y se salga de la pajita. Tened a mano algo para pdoer limpiar. Si os pasa esto, enfriar un poco el agua para que así cuando suba por la pajita llegue hasta una altura que podáis marcar.
  • Cuando paséis de un recipiente a otro de distinta temperatura, esperad un tiempo para que el termómetro se estabilice. Incluso podéis enfriarlo debajo del grifo (con cuidado de que no le entre agua!)

Intentadlo y nos contáis a ver si os sale… Suerte!

Érase una vez una fruta, un tornillo y una moneda…
| 9 abril 2012 | 17:04 pm | Ciencias, Programa CREA | Sin comentarios

¿Alguna vez habéis pensado en cómo funciona una pila? Sí, esos cacharritos que hacen que se encienda el mando de la tele, una lámpara, el equipo de música … ¿Y si un día no tuvieráis una pila, y tenéis que encender, por ejemplo, una linterna, qué hariáis? No vale la respuesta bajo a la ferretería de al lado de casa y compro una pila. Sed más ingeniosos…

No sé os ocurre nada…(Mirad el titulo del post!) pues aquí os dejamos una propuesta casera y muy sencilla. Podéis hacerla con lo que tenéis en la cocina y en el monedero. Sólo necesitáis una moneda de cobre (vale la de 1, 2 o 5 céntimos), un tornillo (que esté galvanizado, que significa que tiene una cobertura de zinc, los de IKEA valen!) y una pieza de fruta (naranja, limón, mandarina) o una patata (sí, habéis leido bien, una patata).

Lo único que tenéis que hacer es introducir en un lado de la fruta la moneda y en otro el tornillo, haciendo si es necesario una pequeña ranura con un cuchillo. No es necesario que lo introduzcáis por completo, tiene que sobresalir un poco de la moneda y del tornillo. Luego, con unos cables, lo conectáis a un voltímetro (es un instrumento que nos permite ver si circula corriente o hay algún tipo de voltaje entre los dos extremos de un dispositivo), y tachán! hay corriente por el interior de la fruta!. Hemos creado una pila.

Aquí tenéis un video de un chico que explica fácilmente como hacerlo.

¿Esto qué significa? Pues que podemos generar de forma controlada corriente electrica, y que a través de cables podemos dirigirla a donde queramos, y por tanto, conectarla a cualquier dispositivo que necesite de corriente eléctrica para funcionar. ¿Y por qué sucede esto? Es muy sencillo. Los materiales que estamos usando, el cobre (moneda) y el zinc (tornillo), tienen una cierta tendencia a perder electrones (oxidarse) o a ganarlos (reducirse), de forma que los electrones viajan a través de la fruta de uno a otro. En concreto los electrones van del tornillo a la moneda a través del ácido que hay en la fruta, gracias a que en una disolución ácida hay iones positivos que pueden compensar el movimiento de la carga negativa (los electrones). Esto fue descubierto inicialmente por Volta, pero él usó discos de zinc y cobre apilados y con paños mojados en agua y sal entre ellos.

Aquí tenéis un esquema de nuestra pila y la de Volta:

Ahora bien, con la corriente y el voltaje que da una sóla pieza de fruta es difícil encender algo. Por ello, colocamos en serie y en paralelo distintas frutas, de forma que podemos encender un LED (las lucecitas que hay ahora en los coches, semáfaros). En este video podéis ver en qué consiste este proceso, y os animamos a reproducirlo en casa y decirnos si habéis conseguido encender algo!

Nota: el video está en inglés, pero se ve bastante bien todo lo que hace, así que os recomendamos que lo veáis aunque a lo mejor no entendáis algunas palabras. Que conste que nosotros hicimos esto en CREA, pero es que no lo grabamos… :-( A ver si lo hacemos otra vez y grabamos nuestro propio video!

A continuación, por si tenéis interés, os dejamos unas pequeñas notas sobre los orígenes de la pila y una breve descripción más científica y técnica de cómo funciona.

HISTORIA DE LA PILA

¿Qué es una pila?     

Las pilas básicamente consisten en dos electrodos metálicos sumergidos en un líquido, sólido o pasta que se llama electrolito. El electrolito es un conductor de iones. Cuando los electrodos reaccionan con el electrolito, en uno de los electrodos (el ánodo) se producen electrones (oxidación), y en el otro (cátodo) se produce un defecto de electrones (reducción). Cuando los electrones sobrantes del ánodo pasan al cátodo a través de un conductor externo a la pila se produce una corriente eléctrica. Se trata de una reacción de oxidación y otra de reducción que se producen simultáneamente. Esto se llama reacción redox.

1800. La pila voltaica

La primera pila eléctrica fue propuesta por Volta en 1800. Se trataba de una serie de pares de discos apilados (de ahí el nombre de pila) de zinc y de cobre (o también de plata), separados unos de otros por trozos de cartón o de filtro impregnados en agua con mucha sal, que medían unos 3 cm de diámetro. Otra disposición también utilizada y descrita por Volta para el aparato estaba formada por una serie de vasos con agua salada (unos junto a otros, en batería), en los que se sumergían tiras de los metales, conectando externamente un metal con otro.

Cuando se fijó una unidad de medida para la diferencia de potencial, el voltio (precisamente en honor de Volta) se pudo saber que cada uno de estos elementos suministra una tensión de 0,75 V aproximadamente, pero ninguno de estos conceptos estaba disponible entonces. Su apilamiento conectados en serie permitía aumentar la tensión a voluntad, otro descubrimiento de Volta. El invento constituía una novedad absoluta y gozó de un éxito inmediato y muy merecido, ya que inició la era eléctrica en que actualmente vivimos, al permitir el estudio experimental preciso de la electricidad.

1836. La pila Daniell

Un químico británico llamado John Frederic Daniell inventó la conocida como pila Daniell en 1836, que consistía en una vasija de cobre llena de una disolución de sulfato de cobre, en el que se sumerge un recipiente de barro sin esmaltar lleno de ácido sulfúrico y un electrodo de zinc. La barrera de barro era porosa, lo que permitía a los iones pasar a través suya, pero impedía la mezcla de las dos disoluciones. Sin esta barrera, cuando no había corriente se comprobó que los iones de cobre se derivaban hacia el ánodo de zinc y sufrían la reducción sin producir una corriente, destruyendo la vida de la batería.

 

En la actualidad, la pila se hace en dos recipientes separados, tal y como se ve en la figura. Podéis ver también, cuáles son las reacciones de oxidación y reducción que dan origen a la pila electroquímica que hicimos con las frutas. En ese caso la propia fruta actuaba como puente salino.

Fuente: wikipedia